Peregrinación Santuario de Fátima y Milagro Eucarístico de Santarém
1-4 de marzo de 2025
Sábado 1 de marzo: Madrid – Mérida – Fátima
Salida a las 07:00hrs en bus desde Madrid con parada en Mérida. Misa en la basílica de Santa Eulalia y después de la misa tenemos visita guiada de Mérida con el teatro y anfiteatro romano. Almuerzo y salida en bus hacia Fátima. Check in en el hotel y cena. Después de la cena se haría el rosario y la procesión de las antorchas a las 21:30hrs. Alojamiento.
Domingo 2 de marzo: Fátima
Desayuno. Por la mañana asistimos a la misa en la capilla de las apariciones. Después de la misa tiempo libre para esparcimiento personal y compras en el entorno del santuario.
Almuerzo en hotel.
Por la tarde, se hace el rezo del via crucis hasta Aljustel a las casa de los pastores. Regreso a pie o en bus hasta el hotel. Cena en hotel y alojamiento
Lunes 3 de marzo: Santarém – Nazaré
Desayuno en hotel. Salida en bus hacia Santarem,haremos una visita guiada donde se visitará la plaza central, el mercado y se dará una explicación del milagro eucaristtico. Misa en la iglesia .
Después de la misa nos trasladamos en bus hacia Nazaré y almorzamos en restaurante. Después de la comida vamos al farol de San Miguel arcangel, y santuario de la Sra. De Nazaré. Tiempo libre para hacer compras. Antes de volver a Fátima, daremos un paseo por las playas de Nazaré. Regreso a hotel. Cena y alojamiento.
Martes 4 de marzo: Fátima – Trujillo – Madrid
Desayuno y salida en bus hacia Trujillo. Tiempo libre para dar un paseo por el casco antiguo y recorrer la villa natal de Francisco Pizarro, conquistador del Imperio Inca, y descubre los secretos de esta pintoresca localidad cacereña. Podéis contemplar la Plaza Mayor de Trujillo, una de las más bonitas de Extremadura. En este céntrico lugar del municipio cacereño observaremos la famosa escultura ecuestre del conquistador del Imperio Inca, el actual Perú: Francisco de Pizarro. También contemplaremos la arquitectura renacentista de sus bellos palacios y de la Iglesia de San Martín de Tours.
Almuerzo en Trujillo, Después seguiremos la ruta hacia Madrid.
540€
Inscripción
Periferia, pobreza y amor al templo
Domingo 29 de diciembre de 2024
Solemnidad de la Sagrada Familia (C)
La pobreza de un comedero de animales contrasta con nuestros belenes. La suciedad de una cuadra animales, donde un buey y una mula hacen su vida, es contraria a la limpieza de nuestros misterios de Navidad. La sencillez de una cueva de animales es antónima al abigarramiento de las representaciones barrocas del nacimiento del Señor. Y podríamos preguntarnos por qué.
Cuando termine este tiempo de Navidad con la Solemnidad del Bautismo del Señor (este año litúrgico el domingo 12 de enero) comenzaremos a escuchar los domingos la vida cotidiana de Jesús que en multitud de ocasiones nos muestra algunas contradicciones. Un hombre nacido en un pesebre de Belén, emigrante en Egipto y criado en Nazaret, una pequeña aldea, se convierte en un Maestro. Sería lo que hoy gustamos en llamar un hombre de periferias. Nos lo imaginamos con un estilo un tanto hippie predicando y haciendo milagros en las plazas y caminos, dirigiendose a la gente sencilla del pueblo, acogiendo a ‘todos, todos, todos’ y perdonando sin condiciones los pecados de los hombres. Sin embargo, si no nos conformáramos con una lectura simplista y teñida de populismos del evangelio nos damos cuenta de que ‘no es oro todo lo que reluce’ o mejor dicho no todo lo que reluce en estas interpretaciones es la Verdad del evangelio.
La visita de Cristo al templo acompañado de sus padres y de su familia a sus doce años, revela la piedad que José y María infundieron en Jesús lejos de interpretaciones que alejan a Jesús absolutamente del culto judío. El hallazgo del niño perdido en el templo nos muestra que Jesús no sólo sirige su enseñanza a un pueblo sencillo (casi analfabeto) sino a los doctores y sabios del templo. Su respuesta a sus padres (“¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?”) denota su vinculación afectiva al templo, que llegará a purificar echando a los mercaderes. Cristo se revela como un hombre (también) del templo, del culto y, como podríamos decir hoy, de la enseñanza dogmática. Tampoco deberíamos ser tentados a decir que el Jesús adolescente madura abandonando el templo en favor de las calles, plazas y caminos, porque hasta en los últimos días de su vida predica en el templo. Recordemos su entrada triunfal en Jerusalén y cómo se queda predicando en el templo (Lc 19, 45-48).
Este es solo un ejemplo que quiero regalarle a usted, querido lector, como presente navideño para invitarle a hacer una lectura más atenta y profunda del evangelio en el año que viene, año jubilar ordinario y ocasión para conocer que toda esa pobreza de Jesús, no es tan simplista como parece.
P. Santiago Martín Cañizares
“¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi Padre?” (Lc 2, 49 ).
Antonio Gaudí. Construcción de una espiritualidad
Gloria in excelsis. Reflexiones de cara a la Navidad 2024
Presentamos dos conferencias en la parroquia Santa María de la Merced (PP. Mercedarios Descalzos) de Las Rozas (Madrid).
El Verbo se hizo carne. Signos y personajes de la Navidad
Hemos contemplado su gloria. Liturgia y Espiritualidad de la Navidad
Algunas entradas complemantarias
Con la cabeza bien alta
P. Santiago Martín Cañizares
“Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc 21,28).
Publicado en La Opinión de Zamora,
1 de diciembre de 204
(I Domingo de Adviento C)
A quienes gustamos leer novelas históricas, y por tanto disfrutamos también las series y películas de tal género, en ocasiones nos topamos con las escenas del patíbulo. Escenas cargadas de intriga, en la que los movimientos lentos del verdugo, acelerados del gentío, los tonos del cielo o el recurso de la lluvia inundan de sentimientos a los lectores y espectadores. Pero no es todo esto lo que nos mueve a compadecernos del ajusticiado, sino su actitud. Quizá será lo más difícil de diseñar en el relato: ¿está el ajusticiado orgulloso, atormentado o arrepentido? En gran parte la empatía de quienes lo contemplamos desde fuera no depende de esos efectos a los que me he referido, sino más bien a la vida y la actitud del ajusticiado ante su muerte inminente.
Ya hace algunas semanas que venimos escuchando que el Señor va a volver en su gloria. Lo hemos escuchado de diferentes formas y de diferentes textos del nuevo testamento. Y ahora nos adentramos en el Adviento para rogar que esa venida sea efectiva.
Maranatha, cantamos.
¡Ven Señor! Proclamamos.
Anunciamos que el Señor viene.
¿Poesía? Mucha y barata.
Sobre todo porque la dulzura y las luces de los gestos que preparan a la Navidad, dentro y fuera de las parroquias, esconden lo que en realidad nos anuncia el Adviento. Dice una acción de gracias de estos días que el día será “terrible y glorioso”. El olvido de lo “terrible”, hace terriblemente artificial la “gloria”. Y es que la venida del Señor será tan terrible como gloriosa. Ya vino, y los belenes napolitanos nos muestras la grandeza de la gloria que se manifestó. Podemos contemplar en algunos de ellos a los espíritus del mal retorciéndose: lo terrible de la venida de Cristo. De forma similar lo esperamos al final de los tiempos: será ten terrible estar ante el patíbulo del último día, como glorioso contemplar el rostro de Dios.
Como decíamos, es la actitud de los ajusticiados en las novelas o films la que nos hace brotar esos sentimiento de rechazo o empatía. Ante la venida de Cristo somos nosotros los que podemos sentirnos orgullos, atormentados o arrepentidos y todo depende, como en los personajes, de la trayectoria de nuestra vida. No veremos a un mártir caminar cabizbajo al encuentro del verdugo. Al día “terrible y glorioso” hay que llegar sin poesía barata y con la actitud evangelica de hoy: “alzad la cabeza, se acerca vuestra liberación”.
Conferencias de Adviento 2024
Lunes 18 de noviembre.
«La Venida Gloriosa. Espiritualidad del Adviento»
Lunes 25 de noviembre.
«Ven Señor. La liturgia del Adviento»
Lunes 2 de diciembre.
«Profetas y precursores. Los profetas del Adviento»
Algunas entradas complementarias
El hombre y el pecado original
Imágenes de la Virgen y el niño con fruto
«La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor nuestro Dios» (Sal 67, 7).
“La tierra representa a Santa María, ser procedente de nuestra tierra, de nuestro linaje, surgida de este barro, de esta arcilla, de Adán… la tierra ha dado su fruto; esto es, lo que perdió en el paraíso lo halló en su hijo. la tierra ha dado su fruto. primero hizo brotar la flor. dice el cantar de los cantares: yo soy la flor del campo y el lirio de los valles. esta flor, pues, se ha vuelto fruto para que de él comiéramos y nos alimentáramos de su propia carne. ¿ queréis saber cuál es ese fruto? es el ser virginal de una Virgen, el señor procedente de una esclava, Dios hecho hombre, el hijo dado a luz por una madre, el fruto surgido de la tierra, el grano de trigo que cayó en la tierra y murió y resucitó en muchos granos” (San Jerónimo).
































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