Salmo 1

Los dos caminos del hombre

1Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los impíos,
ni entra por la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los cínicos; 
2sino que su gozo es la ley del Señor,
y medita su ley día y noche. 

3Será como un árbol
plantado al borde de la acequia:
da fruto en su sazón
y no se marchitan sus hojas;
y cuanto emprende tiene buen fin. 

4No así los impíos, no así;
serán paja que arrebata el viento. 
5En el juicio los impíos no se levantarán,
ni los pecadores en la asamblea de los justos. 
6Porque el Señor protege el camino de los justos,
pero el camino de los impíos acaba mal.

Comentario de Luis Alonso Schökel

Es posible rezar este salmo, son cambiar sus palabras, con un horizonte ilimitado: abarcando toda la humanidad y a cada individuo, en su camino bajo o frente a Dios, en su desenlace definitivo promulgado por la sentencia de Cristo juez. Además, el símbolo arquetípico de la vida como camino recibe una transposición última en las palabras de Cristo ‘Yo soy el camino y la vida’: Él anuncia la ‘ley del Señor’, y la cumple en su vida, y nos incorpora a sí como camino hacia el Padre. La historia entera de la Iglesia es la gran peregrinación por el camino de Cristo.

Oración sálmica

Da fruto en su sazón, v.3

Guárdanos, Señor, en tu presencia.
Vivifícanos con el rico caudal de tu gracia
y haz que nosotros, como los árboles
que en su sazón dan fruto copioso,
merezcamos serte agradables
por la suavidad y abundancia de nuestro fruto.

San Juan Bautista de la Concepción

Martirologio romano
14 de febrero

10. En Córdoba, en España, san Juan Bautista de la Concepción García, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, que habiendo iniciado la renovación de su Orden, la culminó con gran esfuerzo, en medio de dificultades y persecuciones (1613).

Nació en Almodovar del Campo el 10 de julio de 1561. Su vocación se fortalecerá al pasar por allí Santa Teresa de Jesús en 1574 o 1576. Estudió con los carmelitas descalzos de Almodovar y luego teología en Baeza y Toledo donde tomó el hábito trinitario. Comenzó la empresa de la reforma de la orden que -como dice el martirológio- en medio de dificultades y persecuciones consiguió la erección de la nueva orden de trinitarios descalzos el 20 de agosto de 1599.

San Cristóbal

Santoral litúrgico hispano-mozárabe
10 de julio

Muchas leyendas se forman en torno a la figura de un tal ‘Christophoros’ (portador de Cristo), natural de Asia Menor y martirizado en tiempos de Decio.

El culto a este popular mártir debió llegar pronto a la península Ibérica y existir ya, de modo local, en época visigoda. Los pasionarios hispanos afirman, contra la tradición del ‘Jeronimiano’, que se trata de un mártir antioqueno. Como en muchos otros casos, subyace aquí la peculiar relación litúrgica entre la España visigoda y la sede antioquena. Los textos litúrgicos de nuestra fiesta parecen datar de la época en que si pasión se traduce y difunde por la península Ibérica en el siglo XI.

Cuenta la leyenda que San Cristobal era un hombre de talla alta (un gigante refieren las leyendas) que buscaba servir al amo más poderoso del mundo llegando incluso a servir a Satanás. Descubriendo que él no era el más poderoso pues huía ante las imágenes de Cristo, entro en crisis espiritual que desembocó en su conversión y bautismo. Entonces se dedicó a las obras de caridad como cruzar sobre sus hombros a quienes necesitaban cruzar un río. Cierto día cruzando a un niño, sintió que cada vez pesaba más y más llegando a no poder ya con él. Entonces aquel niño confesó ser el Señor todopoderoso al que Cristóbal tanto había buscado. Llegada la persecución Cristóbal no negó ser cristiano ante el juez lo que le valió la vida.

San Nicolás Pieck y compañeros mártires por la defensa de la presencia de Cristo en la Eucaristía

Martirologio romano
9 de julio

4. En Brielle, a orillas del río Mosa, en Holanda, pasión de los santos mártires Nicolás Pieck, presbítero, y de sus diez compañeros religiosos de la Orden de los Hermanos Menores y ocho del clero diocesano o regular, todos los cuales, por defender la presencia real de Cristo en la Eucaristía y la autoridad de la Iglesia Romana, fueron sometidos por los calvinistas a toda clase de escarnios y tormentos, terminando ahorcados finalmente su combate (1572).

Cuyos nombres son: santos Jerónimo de Weert, Teodorico van der Eem, Nicasio de Heeze, Willechadus de Dania, Godefrido Coart de Melveren, Antonio d’Hoornaert, Antonio de Weert y Francisco de Roye, presbíteros de la Orden de los Hermanos Menores, y Pedro van der Slagmolen d ́Assche y Cornelio de Wijk-bij-Duurstede, religiosos de la misma Orden; Juan Lenaerts, canónigo regular de San Agustín; Juan Coloniense, presbítero de la Orden de Predicadores; Adriano d ́Hilvarenbeek, Santiago Lacops, presbítero de la Orden Premostratense; Leonardo Vechel, Nicolás Poppel, Godefrido van Duynen, Andrés Wouters, presbíteros.

Santa Verónica Giuliani

Martirologio romano
9 de julio

5. En Città del Castello, de la Umbría, santa Verónica Giuliani, abadesa de la Orden de las Clarisas Capuchinas, quien, dotada de singulares carismas, participó corporal y espiritualmente de la pasión de Cristo, siendo por ello encerrada y vigilada durante cincuenta días, dando siempre pruebas de
admirable paciencia y obediencia .

Nació en Mercatello sul Metauro, el 27 de diciembre de 1660, y le pondrían de nombre Úrsula. Al recibir el hábito se le impondría el nombre de Verónica ligado a la pasión del Señor. Santa Verónica fue una mística que como tantas otras recibiría gracias de Dios e incomprensión de sus contemporáneos llegando a sufrir la censura del Santo Oficio en diferentes momentos.

El 4 de abril de 1681 (Viernes Santo) tiene lugar la coronación de espinas, que puede marcar el comienzo de una etapa prolongada y exuberante de gracias y fenómenos místicos y de locuras de amor. de la coronación de espinas hasta la estigmatización (5 de abril de 1697), de los veinte a los treinta y seis años. Jesús le ha puesto la corona de espinas; otros día le pondrá la cruz sobre los hombros; tendrá la experiencia de la flagelación, y sabrá que hay una cruz plantada en su corazón… En Pascua de Resurrección de 1694 se le concede el desposorio místico. La impresión de las llagas tiene lugar el Viernes Santo de 1697 y en la Pascua de aquel año Jesús le concede el ‘desposorio verdadero’ (Rufino María Grández, ‘Santa Verónica Giuliani’ en: Nuevo Año Cristiano. Julio, (Madrid 2001), 220).

Después de la revocación de la privación de voz del Santo Oficio en 1716 será elegida abadesa sin interrumción hasta su muerte el 9 de julio de 1727. Beatificada en 1804 y canonizada en 1839.

San Hilario de Poitiers, Tratado sobre el salmo 128 (JES)

Tus hijos, como renuevos del olivo, alrededor de tu mesa. No dice que estarán en torno al convite sino en torno a la mesa. Pues se trata de la mesa del Señor, de la cual tomaremos el alimento, el pan vivo; el cual tiene esta virtud, que como él mismo vive, vivifique también a aquellos que lo reciben”.

— San Hilario de Poitiers, Tratado sobre el salmo 128

San Hilario de Poitiers

Descorriendo el velo. Apuntes para una lectura espiritual del Apocalipsis

Las sesiones de «Descorriendo el velo» corresponden a la formación en tiempo de Pascua en la Parroquia Santa María de la Merced (PP. Mercedarios Descalzos – Las Rozas, Madrid). La elección de este tema se corresponde con la tradición hispánica de leer en la liturgia este libro neotestamentario. Escrito para una iglesia perseguida es necesario…

Santos monjes Abrahamitas, mártires de la iconoclastia

Martirologio romano
8 de julio

9. En Constantinopla, muerte de los santos monjes abrahamitas, que, en
tiempo del emperador Teófilo, sufrieron el martirio por defender el culto de
la sagradas imágenes (s. IX).

Estos santos monjes del monasterio de San Abrahán de Éfeso fueron mártires de la iconoclastia: la tendencia religiosa que desprecia las imágenes por considerarlo idolatría.

¿Qué fue el movimiento iconoclasta?

Iconoclastia

Término alusiva la acción de romper imágenes. Designa un movimiento que, opuesto al uso de ellas en el culto cristiano, sacudió el Imperio bizantino desde ca. 725 hasta 843. En una primera fase se destruyeron los iconos por ser vistos como ídolos paganos que eran incompatibles con la fe cristiana y suponían un escándalo para los judíos y los musulmanes. Desde el monasterio de San Sabas, cerca de Jerusalén, San Juan Damasceno (ca. 675 – ca. 749) alegó que utilizar imágenes que representaban a Cristo y otros personajes sagrados era una necesaria consecuencia de la encarnación. La iconoclastia fue aceptada por el sínodo herético de Hieria (753), pero el segundo concilio ecuménico de Nicea (787) restauró las imágenes y su veneración. En una segunda fase de la crisis (814-843), los iconos, aunque tolerados para fines didácticos, se juzgaban inadecuados para el culto público, por lo cual fueron retirados de las iglesias. desde el comienzo, los monjes sufrieron persecución y a veces la muerte, por parte de los iconoclastas. Las imágenes tuvieron otro gran defensor en san Teodoro el Estudita (759-826), famoso reformador monástico. Para marcar el final de la controversia, se instauró la fiesta de la Ortodoxia, que todavía celebran las Iglesias orientales el primer domingo de Cuaresma.

Gerald O’Collins, S.J.
Edward G. Farrugia, S.J.
Diccionario abreviado de teología

Santos Aquila y Priscila: Un matrimonio amigo de San Pablo

Martirologio romano
8 de julio

1. Conmemoración de los santos esposos Áquila y Prisca o Priscila, colaboradores del apóstol Pablo, a quien acogían en su casa y por el que expusieron sus cabezas (s. I).

El matrimonio compuesto por estos dos conversos al cristianismo salió de Roma rumbo a Corinto a causa de la expulsión de los judíos de Roma decretada por el emperador Claudio. En Corinto, tanto Aquila y Priscila, como San Pablo se dedican al oficio que compartías: tejer tiendas. Cuando Pablo viaja a Éfeso, este matrimonio le acompaña. Tiempo después pudieron volver a Roma. Allí donde estuvieron la comunidad cristiana se reunía en su casa.

Podría decirse que Aquila, Priscila y Pablo son, también hoy, un ejemplo de colaboración del matrimonio en el ministerio apostólico.

San Fermín

San Fermín
Miguel C. Vivancos Gómez, OSB

Fermín, San. Pamplona (Navarra), m. s. III – Amiens (Francia), c. 290. Obispo, mártir y santo.

Todo lo que se sabe de este obispo de Amiens, natural de la ciudad de Pamplona, viene dado por leyendas tan tardías que se duda muy razonablemente de la existencia histórica del personaje. Hasta el siglo VIII no hay noticia alguna ni de su vida ni tan siquiera de su culto, y sólo a partir del siglo IX empieza a forjarse su leyenda. Según ésta, Fermín era hijo del senador Firmo de Pamplona, quien se convirtió al cristianismo con toda su familia gracias a la predicación de san Saturnino de Toulouse y de su discípulo Honesto. Éste se encargó de la educación cristiana de Fermín y, al hacerse viejo, consiguió que el joven recibiera la consagración episcopal de manos del obispo Honorato de Toulouse, cuando sólo contaba con veinticuatro años de edad. Al cumplir los treinta y uno, san Fermín abandonó Pamplona para predicar el Evangelio en las Galias. En Beauvais fue azotado y arrojado a la prisión por orden del gobernador Valerio, pero la repentina muerte de éste le permitió obtener la libertad. De allí pasó a Amiens, donde convirtió a muchos al cristianismo, entre ellos al senador Faustiniano. Encarcelado por orden de los gobernadores Lóngulo y Sebastián, fue decapitado secretamente en la cárcel un 25 de septiembre.

Su cuerpo fue recuperado por Faustiniano y dignamente sepultado.

Históricamente sólo es posible afirmar que a finales del siglo VIII se veneraba en Amiens a un obispo de nombre Fermín, del que se ignoraba incluso su condición de mártir o confesor. Para obviar problemas el personaje se desdobló en dos y fue el mártir quien alcanzó mayor veneración, hasta el punto de adjudicarle unas reliquias y una extensa biografía. A la ciudad de Pamplona llegó una reliquia el año 1186, celebrándose la fiesta de su traslación el 10 de octubre. En 1590 la fiesta se trasladó al 7 de julio.

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San Fermín, evangelizador de la Galia

Las Actas de san Fermín que datan del s. V presentan a nuestro santo obispo como un predicador y evangelizador eficaz. Recorrió diversos lugares de Francia convirtiendo a algunas autoridades al cristianismo: Toulouse, Aquitania, Agen, Clermont-Ferrand, Anjou, Angers, Beauvaus, Picardía o Amiens.