El 17 de mayo de 1925 Pío XI canoniza a Santa Teresa de Lisieux. La monja carmelita Teresa del niño Jesús y de las Santa Faz muere el 30 de septiembre de 1897. Benedicto XV aprueba sus virtudes heroicas como inicio del proceso de canonización en 1921, eximiendo a la santa carmelita del plazo de 55 años necesarios para la canonización en aquel momento. Es beatificada el 29 de abril de abril de 1923 y canonizada por el mismo pontífice dos años más tarde.
Santa Teresita escribió que su muerte traería una lluvia de rosas en referencia a que derramaría gracias sobre los hombres para atraerlos hacia Dios. Así se le representa: con un ramo de rosas en sus manos como su estuviera a punto de lanzarlos sobre quienes se acercan a su imagen.
Dejamos un canto inspirado en la lluvia de rosas de Santa Teresita de Lisieux.
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